-¿Que tal está el sushi?-
-Está genial, ¿quieres?-Respondió Alec, acercándome un trozo de sushi con los palillos.
-Vale.-
-Apura, que no controlo todavía esto de comer con palillos.-
Rápidamente, cogí con mis palillos el trozo de sushi que me ofrecía, llevándomelo a la boca.
-¡Vaya, si que está rico!-
-Deberiamos apurar, que el trabajo no se va a hacer solo.-Dijo Alec.
Suspiré.
-¡Por fin!-Exclamé.
-¡Lo terminamos!-
La euforia del momento nos llevó a levantarnos y darnos un abrazo.
-Vamos a comer algo.-Dije.
Alec y yo nos dirigimos a la cocina, pero antes recogimos todos los libros que había en el salón.
-Estoy hambriento.-Dijo Alec, con cara de sufrimiento.
Parece que te mato de hambre, a ver que hay para cenar...-Dije a la vez que miraba en la nevera.
-¿Por qué no hacemos una pizza?-Propuse. Alec asintió.
-Podemos ir a comprar los ingredientes.-Dijo, a la vez que se levantaba de la silla en la que estaba sentado.
-Vale, voi a coger mi bolso.-Comencé a subir las escaleras hacia mi cuarto.Cuando llegué arriba, sonó el teléfono de casa.
-¡Alec, cógelo por favor!-Exclamé asomándome al hueco de la escalera. El teléfono dejó de sonar.
-Es tu "noviecito".-Puso todo el desprecio que pudo en la palabra. Puse los ojos en blanco.-Quiere que te pongas, Alisson.-
-Alec...-Reproché, a la vez que bajaba las escaleras, con el bolso en la mano. Alec estaba en el hall, con el teléfono en la mano. Se lo quité de las manos.
-Hola Brian.-
-¿Que hace ese en tu casa?-Al menos, fue directo.
-Estamos haciendo un trabajo de español.-Dije. Brian estaba celoso y , de nuevo, me gustaba.
-No me gusta ese tío. Es un creído.-Dijo amenazador.
-Brian...-
-¿Por qué conmigo no puedes hacer los trabajos?-
-Será por que no vas a la mayoría de mis clases.-Mi voz daba a notar que mi enfado, iba en aumento.
-Pero Alisson...-
-¿Por qué me llamabas?-
-Era por si querías venir a cenar a mi casa.-Dijo.
-Pues no puedo, Alec y yo vamos a hacer una pizza,¿quieres venir?-Pregunté, pese a que sabía la respuesta.
-No...nos vemos mañana.-Respondió.
-Adiós, te quiero.-
-Yo también te quiero.-
La linea se cortó.
-Bueno, la pizza no se va a hacer sola.-Alec sonrió.
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miércoles, 25 de mayo de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
Capitulo 15.
-¿Te he despertado?-
La claridad no me permitía ver a la persona que me hablaba, que había interrumpido mientras que dormía. Poco a poco, mis ojos se acostumbraron a la luz, dejándome ver al apuesto muchacho que se erguía ante mis ojos.
-Alec,¿que haces aquí?-
-Quedamos,¿te acuerdas?-Dijo-Tu madre me dejó pasar.-
-El trabajo de español...lo había olvidado.-
-¿Sabías que en Colombia comen hormigas?-Comenté.
-Vaya, es realmente raro.-
Nos reímos.
-Son las 2 de la tarde, podemos parar para comer.-
-Vamos al centro comercial, que está cerca.-Propuse.
-De acuerdo.-
Nos levantamos, y dejamos nuestras cosas tiradas en el suelo del salón, donde estábamos tumbados.
-Vamos en mi coche.-Dijo Alec.-Probablemente no es como el de tu flamante novio, pero...-
Sonreí. Cogí mi chaqueta, y salimos a fuera. Entramos en su coche, una camioneta azul.
-Me gusta, es retro.-Solté una carcajada.
-¡No te rías de mi coche!-Exclamó Alec, al mismo tiempo que giraba las llaves en el contacto. El motor emitió un rugido.
-Vete a la derecha en el próximo cruce.-Indiqué.
-¿Vas a ir al baile del día 30?-
El baile de primavera me asustaba, pero la verdad era que no me apetecía mucho ir.
-No sé si voy a ir.-Respondí.
-Yo tampoco tengo muy claro que vaya a ir. Podemos quedar para ir al cine, o algo así.-
-Me parece bien.-Dije.- Hemos llegado, puedes aparcar allí.-
-¿Que te parece si vamos a un japonés?-
La claridad no me permitía ver a la persona que me hablaba, que había interrumpido mientras que dormía. Poco a poco, mis ojos se acostumbraron a la luz, dejándome ver al apuesto muchacho que se erguía ante mis ojos.
-Alec,¿que haces aquí?-
-Quedamos,¿te acuerdas?-Dijo-Tu madre me dejó pasar.-
-El trabajo de español...lo había olvidado.-
-¿Sabías que en Colombia comen hormigas?-Comenté.
-Vaya, es realmente raro.-
Nos reímos.
-Son las 2 de la tarde, podemos parar para comer.-
-Vamos al centro comercial, que está cerca.-Propuse.
-De acuerdo.-
Nos levantamos, y dejamos nuestras cosas tiradas en el suelo del salón, donde estábamos tumbados.
-Vamos en mi coche.-Dijo Alec.-Probablemente no es como el de tu flamante novio, pero...-
Sonreí. Cogí mi chaqueta, y salimos a fuera. Entramos en su coche, una camioneta azul.
-Me gusta, es retro.-Solté una carcajada.
-¡No te rías de mi coche!-Exclamó Alec, al mismo tiempo que giraba las llaves en el contacto. El motor emitió un rugido.
-Vete a la derecha en el próximo cruce.-Indiqué.
-¿Vas a ir al baile del día 30?-
El baile de primavera me asustaba, pero la verdad era que no me apetecía mucho ir.
-No sé si voy a ir.-Respondí.
-Yo tampoco tengo muy claro que vaya a ir. Podemos quedar para ir al cine, o algo así.-
-Me parece bien.-Dije.- Hemos llegado, puedes aparcar allí.-
-¿Que te parece si vamos a un japonés?-
miércoles, 11 de mayo de 2011
Capitulo 14.
-¿Quieres quedarte a cenar?-
Introducí la llave en el cerrojo de la puerta de mi casa, y la giré. La cerradura emitió un ruido sordo, y la puerta se abrió.
-Si me lo pides así...-Se rió.
-¿Papá?¿Mamá? Ya estoy en casa.-Exclamé, sin obtener respuesta alguna.-Parece que estamos solos, entonces,¿te quedas a cenar?-
-Claro.-
Fuimos a la cocina. Brian se sentó enfrente de mí, mientras yo cogía los ingredientes para preparar la cena.
-¿Que me vas a cocinar, chef?-Sonrió.
-Spaguettis, ¿te gustan?-
-Todo lo que haces me gusta.-
Me sonrojé. Siempre era tan... perfecto.
-Vamos al salón mientras se hace la pasta- Propuse.
Nos sentamos en el sofá, y encendí la televisión. Brian me pasó el brazo por encima del hombro, de forma casual. Cogí el mando, y recorrí todos los canales, en busca de algo que mereciera la pena ver. Dejé una película romántica.
Brian se acercó y me besó apasionadamente. Al instante supe a dónde quería llegar. Pero, el problema era que no sabía si yo también quería llegar a ello. La duda se paseaba por mi desordenada cabeza, mientras me besaba fervientemente. Si quería parar, debía hacerlo cuanto antes. Pero,¿quería parar?. Y si quería, ¿que diría Brian?. Pese a mis dudas seguí.
Comenzó a quitarme la chaqueta, cuando oímos la puerta de entrada.
-¿Alisson? Ya estamos en casa.-Dijo la voz de mi padre.
Rápidamente, nos separamos, cogí mi chaqueta, y la dejé a un lado. Brian se peinó de forma casual, de esa forma que tanto me gustaba, pasando la mano por el alborotado pelo. Me sonrió.
-Estamos aquí, esperando a que se haga la cena.-Dije, y ambos giramos la cabeza hacia mis padres, que entraban en el salón.-¿Dónde fuisteis?-
-A algunos recados. Pero,¿que tal en casa de Brian?-Preguntó mi madre.
-Muy bien, son todos encantadores.-Respondí.
-Y les caíste muy bien.-Brian sonrió.
-Diles a tus padres que pueden venir cualquier día a tomar un café, Brian.-Dijo mi madre.
-Estarán encantados.-
-Creo que los spaguettis estarán hechos.-Me levanté, y Brian también.
-Genial, por que tengo un hambre...-Se rió.
Introducí la llave en el cerrojo de la puerta de mi casa, y la giré. La cerradura emitió un ruido sordo, y la puerta se abrió.
-Si me lo pides así...-Se rió.
-¿Papá?¿Mamá? Ya estoy en casa.-Exclamé, sin obtener respuesta alguna.-Parece que estamos solos, entonces,¿te quedas a cenar?-
-Claro.-
Fuimos a la cocina. Brian se sentó enfrente de mí, mientras yo cogía los ingredientes para preparar la cena.
-¿Que me vas a cocinar, chef?-Sonrió.
-Spaguettis, ¿te gustan?-
-Todo lo que haces me gusta.-
Me sonrojé. Siempre era tan... perfecto.
-Vamos al salón mientras se hace la pasta- Propuse.
Nos sentamos en el sofá, y encendí la televisión. Brian me pasó el brazo por encima del hombro, de forma casual. Cogí el mando, y recorrí todos los canales, en busca de algo que mereciera la pena ver. Dejé una película romántica.
Brian se acercó y me besó apasionadamente. Al instante supe a dónde quería llegar. Pero, el problema era que no sabía si yo también quería llegar a ello. La duda se paseaba por mi desordenada cabeza, mientras me besaba fervientemente. Si quería parar, debía hacerlo cuanto antes. Pero,¿quería parar?. Y si quería, ¿que diría Brian?. Pese a mis dudas seguí.
Comenzó a quitarme la chaqueta, cuando oímos la puerta de entrada.
-¿Alisson? Ya estamos en casa.-Dijo la voz de mi padre.
Rápidamente, nos separamos, cogí mi chaqueta, y la dejé a un lado. Brian se peinó de forma casual, de esa forma que tanto me gustaba, pasando la mano por el alborotado pelo. Me sonrió.
-Estamos aquí, esperando a que se haga la cena.-Dije, y ambos giramos la cabeza hacia mis padres, que entraban en el salón.-¿Dónde fuisteis?-
-A algunos recados. Pero,¿que tal en casa de Brian?-Preguntó mi madre.
-Muy bien, son todos encantadores.-Respondí.
-Y les caíste muy bien.-Brian sonrió.
-Diles a tus padres que pueden venir cualquier día a tomar un café, Brian.-Dijo mi madre.
-Estarán encantados.-
-Creo que los spaguettis estarán hechos.-Me levanté, y Brian también.
-Genial, por que tengo un hambre...-Se rió.
domingo, 1 de mayo de 2011
Capitulo 13.
-La verdad es que mi vida es bastante aburrida-Respondí.
-Cuéntanos cualquier cosa, tus aficiones, lo que te gusta...-Dijo Emily.
-Pues, en cuanto a aficiones, toco el piano desde que era pequeña, y antes solía montar a caballo en la casa de mi abuela, en Wisconsin. Mis hermanos y yo íbamos todos los veranos.-
-Vaya, no sabía que montas a caballo, ni que tocas el piano. Nosotros tenemos uno en el salón.-Dijo Brian.
-Lo tocaba Eric, antes de que se fuera a Nueva York.-Dijo Anastasia, nostálgica.
-Mi hermano.-Aclaró Brian.
-¿Por qué no tocas? Ya terminamos de comer, y hace mucho que no escuchamos ese maravilloso piano.- Dijo David levantándose de su sitio en la mesa.
-De acuerdo.-
Me senté frente al piano de cola negro. Posé mis manos sobre el teclado, y casi sin pensarlo comezaron a moverse por las teclas. Toqué Beautiful de Christina Aguilera.
De pronto, mis miedos se desvanecieron. Sólo estábamos el piano, y yo. La habitación se volvió desierta para mí, no importaban las miradas que me dirigían. Me sentía completa, cuando acabó la canción, suspiré.
-Vaya Alisson, eres toda una pianista en potencia.-Dijo Emily, la hermana pequeña de Brian. Me sonrojé.
-Tocas maravillosamente.-Dijo Anastasia.
-Eres maravillosa.-Corrigió Brian. Se acercó a mí y me dio la mano.
-Basta de piropos, que me sonrojo.-Reí.
-Ha sido maravilloso que comieras con nosotros, puedes volver cuando quieras.-Dijo Anastasia, dándome un abrazo a modo de despedida.
-Gracias por todo.-Respondí, mientras Brian y yo atravesábamos la puerta principal. Nos dirigimos al coche y, como siempre, me abrió la puerta antes de introducirse en el asiento del conductor.
-Tienes una gran familia.-Dije.-Pero me he quedado con la curiosidad de quién es Eric.-Pregunté indiscretamente.
-Mi hermano mayor, tiene 21. Mi padre y él se enfadaron hace ya dos años.-Respondió.-La verdad es que no sé las causas, pero eso desencadenó que mi hermano se mudara.-
-Y,¿no lo has visto desde entonces?-Pregunté.
-No...-
-Cuéntanos cualquier cosa, tus aficiones, lo que te gusta...-Dijo Emily.
-Pues, en cuanto a aficiones, toco el piano desde que era pequeña, y antes solía montar a caballo en la casa de mi abuela, en Wisconsin. Mis hermanos y yo íbamos todos los veranos.-
-Vaya, no sabía que montas a caballo, ni que tocas el piano. Nosotros tenemos uno en el salón.-Dijo Brian.
-Lo tocaba Eric, antes de que se fuera a Nueva York.-Dijo Anastasia, nostálgica.
-Mi hermano.-Aclaró Brian.
-¿Por qué no tocas? Ya terminamos de comer, y hace mucho que no escuchamos ese maravilloso piano.- Dijo David levantándose de su sitio en la mesa.
-De acuerdo.-
Me senté frente al piano de cola negro. Posé mis manos sobre el teclado, y casi sin pensarlo comezaron a moverse por las teclas. Toqué Beautiful de Christina Aguilera.
De pronto, mis miedos se desvanecieron. Sólo estábamos el piano, y yo. La habitación se volvió desierta para mí, no importaban las miradas que me dirigían. Me sentía completa, cuando acabó la canción, suspiré.
-Vaya Alisson, eres toda una pianista en potencia.-Dijo Emily, la hermana pequeña de Brian. Me sonrojé.
-Tocas maravillosamente.-Dijo Anastasia.
-Eres maravillosa.-Corrigió Brian. Se acercó a mí y me dio la mano.
-Basta de piropos, que me sonrojo.-Reí.
-Ha sido maravilloso que comieras con nosotros, puedes volver cuando quieras.-Dijo Anastasia, dándome un abrazo a modo de despedida.
-Gracias por todo.-Respondí, mientras Brian y yo atravesábamos la puerta principal. Nos dirigimos al coche y, como siempre, me abrió la puerta antes de introducirse en el asiento del conductor.
-Tienes una gran familia.-Dije.-Pero me he quedado con la curiosidad de quién es Eric.-Pregunté indiscretamente.
-Mi hermano mayor, tiene 21. Mi padre y él se enfadaron hace ya dos años.-Respondió.-La verdad es que no sé las causas, pero eso desencadenó que mi hermano se mudara.-
-Y,¿no lo has visto desde entonces?-Pregunté.
-No...-
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