Sonaba una canción, que se me hacía peculiarmente familiar. Cada vez más fuerte. De pronto, me doi cuenta de que lo que suena es mi móvil.
-¿Sí?-Dije con voz de dormida.
-Alisson, soy Brian,¿A que hora te voi a recoger?-Respondió.
-Me acabo de levantar.-Miré la hora, eran las once y cuarto.-Ven a las doce y media.-
-De acuerdo, te quiero.-Se despidió.
-¿Que me pongo?-Era tarde, la linea ya estaba cortada.
Suspiré. No sabia que me debía poner. Algo serio, pero a la vez informal. Miré en el armario. Saco una a una todas las prendas que tengo, nada me convence. Necesitaba un vestido nuevo, así que salí de casa con un chándal.
Conduje hasta la zona de compras del centro de la ciudad. Miré los escaparates, y lo ví. Color lavanda, ajustado hasta la cintura, de largo hasta la rodilla. Sencillo pero bonito. Supe que era para mí.
- Estoy seguro de que te sentaría genial.-Me giré. Sus azules ojos me miraban y una sonrisa se extendía por su rostro. Se acercó y me dió un abrazo.
-¿De compras?- pregunté.
- No, mi madre trabaja en la tienda de la esquina, vine a verla.¿Y tú?-
-Yo vengo a comprar un vestido.-Miré la hora, eran las once y media.-Me tengo que ir, encantada de verte. Hasta mañana Alec.-
Entré en la tienda y compré el vestido. Volví a casa. Me vestí y maquillé, y me alisé el pelo.Alguien llamó a la puerta de mi habitación.
-Pasa.-Dije mientras me ponía los zapatos.
Brian entró.
-Vaya, que guapa estás.-Sonrió y me dio un beso.
-No es nada especial.- Mentí.
-¿Preparada?-
-No.-Exclamé
-Entonces vámonos.-Sonrió.
No hay comentarios:
Publicar un comentario