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lunes, 11 de abril de 2011

Capitulo 4.

Suspiré. Había llegado el momento esperado. Como cada mañana, me dispuse a salir de casa, cogí la mochila y las llaves de mi viejo Ford. Arranqué el coche y encendí la radio. Me dirigí a casa de Brian.

En cuanto llegue a su barrio, me dí cuenta de que Brian pertenece a la clase alta de la ciudad. Mansiones y coches de lujo llenaban las parcelas. Llegué al número 38, tal y como él me había dicho. Una enorme casa blanca se alzaba ante mis ojos. El jardín tenía un aspecto saludable, como si un jardinero fuera todos los días.
Él me esperaba en la puerta, con la mochila al hombro. Con un jersey azul marino y unos converse blancos. Con una sonrisa flamante se dirigió a mi posición, dando grandes zancadas. Den nuevo, desencajaba en aquella perfección.

-¡Hola!¿Has dormido bien?- Dijo.
- Genial.- Mentí- Vámonos, que vamos a llegar tarde.-

Se metió en el coche y arranqué. El motor hizo un sonido estraño pero encendió a la primera.
-Mi coche no es nada comparado con el tuyo-Me reí y él se unió.
- ¡No está tan mal! Está un poquito anticuado, pero nada más.-Continuó riéndose.
- Será broma, es horrible.- Contesté.- Y la radio no funciona bien. Se para todo el rato.-
- Te quejas, pero por lo menos tienes coche, que hay gente que ni eso.-Sentenció.
- Por favor, ¿has visto tu casa?y,¿tu coche?- Exclamé.
-Igual no soi el indicado...- Rió.

Continuamos riendo, la verdad es que ahora Brian me gustaba más todavía. Llegamos al instituto en lo que me parecieron unos pocos minutos. Bajamos de mi coche y nos dirigimos a las clases.
- Tengo español, nos vemos luego- Dije apenada.
- De acuerdo, adiós.- Sonrió y volvió a darme un beso en la mejilla.

Me encaminé hacia el segundo piso, corrí por el pasillo, y de nuevo alguien se tropezó conmigo y ambos caimos la suelo.
- Siempre nos encontramos así- Dijo él.
Sus ojos y los mios se encontraron fugazmente.

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